Reverdecer Laboyano es una organización que tiene como objetivo la recuperación y preservación de áreas estratégicas del macizo colombiano, principalmente en el Valle de Laboyos y sus áreas circundantes. El grupo está integrado principalmente por productores agropecuarios y ciudadanos laboyanos que tienen como interés común, la recuperación, y preservación de los recursos naturales. Durante 25 años, la organización ha centrado su actividad económica en los procesos de formación en temas ambientales a organizaciones y comunidades, asesoría técnica ambiental, el ecoturismo, la administración de proyectos de carácter socio ambiental y actividades de monitoreo de fauna silvestre.
Con la firma de un convenio con la administración municipal de Pitalito, fueron transferidos recursos al grupo ecológico para la compra de la Reserva Natural El Cedro, lugar que cuenta con 83 hectáreas de ecosistemas de bosques andinos y alto andinos que en sus inicios, mostraban un alto grado de deterioro por el desarrollo de actividades agropecuarias no controladas y el aprovechamiento de especies forestales.
Por su ubicación estratégica y de fácil acceso, la Reserva Natural El Cedro se constituye en un paso obligado de los visitantes que recorren atractivos turísticos del departamento del Putumayo, además de ser el lugar de nacimiento de la quebrada El Cedro, una importante fuente hídrica que vierte sus aguas al río Guachicos.
Hace 10 años, la organización realizó el trazo de tres senderos interpretativos que suman cerca de 9.300 metros de recorrido para ser utilizados para el desarrollo de actividades ecoturísticas y la implementación de estrategias de monitoreo de fauna silvestre. En un trabajo conjunto con la comunidad asentada en zona aledaña se logró la adquisición de seis cámaras para el desarrollo de acciones de foto-trampeo con el objetivo de conocer el potencial frente a la biodiversidad presente en esta reserva. Las primeras capturas fotográficas mostraron presencia de especies como venados, pumas, tigrillos, perros de monte y otras especies como el Oso Andino (Tremarctos ornatus), que evidenciaban el nivel de recuperación del ecosistema que pasó de ser una zona de cultivos a un ecosistema de rastrojo con un buen grado de conservación y de gran proyección de alcanzar las características de bosque andino.
La presencia del Oso Andino dentro de la reserva, es una evidencia certera de que el área de bosque recuperada por parte del grupo ecológico ha logrado consolidar condiciones necesarias para albergar a 17 ejemplares de Oso Andino. Resultado de este trabajo, se obtiene la sistematización del proceso de monitoreo del cual han derivado estrategias de educación ambiental que impactan de manera positiva a toda la comunidad, impulsando novedosas ideas y estrategias direccionadas a la mitigación y adaptación al cambio climático.