La Alta Guajira, resguardo indígena donde habita el pueblo wayuu en estribaciones del PNN Serranía de la Macuira (PNN) se caracteriza por ser una de las zonas más apartadas del país, rezagadas del desarrollo, sin infraestructura, no cuentan con agua potable ni servicios de saneamiento básico. La cobertura de energía eléctrica sólo alcanza el 9,4% y la cobertura de carreteras el 28%, se caracterizan por ser carreteables en pésimas condiciones de transitabilidad y seguridad. Los índices de pobreza de La Guajira son los mayores del país: 53,3% pobreza monetaria, 24,3% pobreza extrema, 79% pobreza multidimensional, el 99% de ellos, en la Alta Guajira.
Para completar el panorama, el índice de vulnerabilidad hídrica es muy alto y los cambios en precipitación se proyectan, por efecto del cambio climático, en un rango menor -40% entre 2011 y 2014, según fuentes de CORPOGUAJIRA y “para fin de siglo en la Alta y Media Guajira se podrían presentar aumentos hasta de 2,5 °C, principalmente en los municipios de Uribía, Manaure y Maicao” (IDEAM, 2015). Allende a esta situación no cuenta con cadenas de producción y/o suministro de alimento, establecidas o consolidadas.
En invierno, es difícil el acceso y la llegada de alimentos desde otras zonas del país, en verano que se torna cada vez más intenso, la falta de agua incrementa los riesgos de sequía y falta de cultivos acentúa la desnutrición y a nivel ambiental se profundizan fenómenos como la erosión y desertificación.
Existen en este ecosistema de bosque seco, con zonas áridas y semiáridas, especies de NOPAL (Opuntia leucotricha), con un alto potencial nutricional. Con base en proceso de ciencia, tecnología e innovación, estas comunidades en Siapana, han producido alimentos (panes, tortas, confites, embutidos) que ayudan a resolver las carencias y necesidades de un vasto sector de la población, niños, niñas, jóvenes de la comunidad wayuu, vinculada a la Institución Etnoeducativa, especialmente. Adicionalmente, han incursionado en línea cosmética y cosmecéutica ( shampoo, crema cicatrizante y cremas mentoladas, con inclusión de sábila) los cuales han sido presentados en ferias y eventos locales y regionales, con apoyo de instituciones como el SENA.
Es así, que en vista de las carencias expuestas y de las oportunidades que ofrece el ecosistema y su biodiversidad con la presencia del Nopal (Opuntia leucotricha), la comunidad wayuu del corregimiento de Siapana, con el decidido apoyo de la Institución Etnoeducativa han propuesto crear un emprendimiento llamado “FRUTOS DE MACUIRA” que busca a través del fomento y promoción del cultivo, cosecha, transformación y comercialización del Nopal, ofrecer nuevos ingredientes naturales derivados de estaespecie, para la producción de harina de Nopal, en una primera instancia, usada en la línea de panadería para abastecer las necesidades de cerca de 2180 personas en el internado, niñas, niños y jóvenes que reciben alimentación a través del Programa de Alimentación Escolar (PAE)Asi ismo, a futuro, se pretende la elaboración de bioproductos en la rama cosmética y cosmeceutica.
El proyecto que se propone es la obtención de harina de Nopal (Opuntia leucotricha), para la producción de pan para venta al operador del Programa de Alimentación Escolar, que provee pan para consumo de los estudiantes del internado de Siapana y venta de excedentes a pequeños comercios, tiendas cercanas y otros clientes institucionales en la Alta Guajira. Dicha panadería, ya está en funcionamiento en un predio del Internado, pero hay que trabajar en tres componentes: i) Establecimiento cultivos cosecha y poscosecha –para obtención materias primas- ii) Transformación -obtención harina- y iii) fortalecimiento del proceso de producción de línea de panadería –productos de panadería- con su respectivo Plan de Negocio.
El cultivo, transformación y comercialización del Nopal (Opuntia ficusindica) se ha desarrollado ante la necesidad de usar sosteniblemente los recursos naturales disponibles de la región, para mejorar el bienestar de niños, niñas y jóvenes del internado de Siapana y de las comunidades aledañas. Es así, que desde años atrás, jóvenes y profesores de la institución, empezaron a investigar las propiedades del Nopal y encontraron que el mismo, ha sido usado por sus antepasados para la alimentación, contribuyendo así a la seguridad alimentaria de la comunidad. Al señalar la propiedades alimenticias y energéticas de esta planta se encuentra una alta presencia de minerales: calcio, hierro, aluminio y magnesio, sulfatos y fosfa, potasio, sílice, sodio, manganeso, carbohidratos y componentes nitrogenados, además de vitaminas A, B1, B2 y C. Se menciona el apoyo recibido por el emprendedor Rafael Márquez, del municipio de Villavieja Huila, quien con el apoyo del SENA y mediante intercambios se dio una trasferencia de conocimientos sobre NOPAL, que han permitido el desarrollo y curva de aprendizaje con la que hoy cuentan.
De esta forma, iniciaron el desarrollo de forma artesanal y se continua con un trabajo social e investigativo, obteniendo la identificación química y nutricional del Nopal y generando un impacto social con la comunidad quien solo veía esta planta como un recurso más del paisaje desértico. Actualmente, inspirados en dicho emprendedor están desarrollando cultivos y subproductos a nivel de prototipos.